Visita a Zaragoza

Zaragoza - Basílica del PilarDecidimos hacer un pequeño viaje ya que las vacaciones a Mogón (pueblo familiar) fueron fugaces y en nuestro empeño por seguir conociendo tierras aragonesas y al carecer de coche nos decantamos por Zaragoza. Podíamos ir de Reus a Zaragoza en el mismo regional. Cuatro horas de viaje. Entre que escuchamos el podcast de Sugames y leímos un poco, cuando nos dimos cuenta habíamos llegado.

A diferencia de otros viajes, en este nos aprovisionamos de una guía y nos la miramos antes, haciendo un itinerario y realmente mereció la pena. No es lo mismo ver una torre chula y decir “no sé lo que es pero mola” que “ah, es la torre del santo fulanito”.

También debo recomendar  unas zapatillas si la idea es andar y andar, se trata de las Kalenji del  Decathlon.

Llegamos a las 14:30 de la tarde y hacia un sol de justicia, sol que nos ha acompañado los tres días. Horas de hasta 38 grados. Suerte que es calor seco y refugiándose en la sombra y bebiendo agua sobrevives (Sólo Dios sabe el agua que hemos llegado a beber).

Debo decir que está toda la cuidad patas arriba porque están construyendo  unas vías para un tranvía. Es molesto pero le dará un aire diferente a la ciudad.

La estación de Zaragoza Delicias es grande, bonita y luminosa, una de las pocas construcciones modernas de las que la humanidad debe sentirse orgullosa. No huele mal, la megafonía se entiende y los lavabos están limpios y tienen papel, igualita de Barcelona Sants, vaya. Lo mismo.

Lo primero que hicimos fue dirigirnos al hotel. Un NH Sport de tres estrellas .Cogía un poco lejos de la estación de Zaragoza Delicias. Hubiera sido útil informarse más y darse cuenta de que la parada de El portillo estaba al lado del hotel ¬¬.

Una vez confirmamos que la reserva estaba ok, subimos a la habitación para descargar ropa y de más y comer unos sándwiches de extranjis.

El hotel, si es para pernoctar no está mal, la cama es cómoda y todo eso, la ducha se gradúa bien. Pero dos cosas: una, no hay gel para las manos, tienes que estirajarte para cogerlo de la ducha y la gente bajita tiene problemas. Dos, se oye a los vecinos, aunque gracias a ellos supimos que estaban dando “Spartacus: Gods of arena” en el plus y nos pusimos a verlo :D .

Al tema: bajamos ya con las pilas puestas y como somos muy listos y no caímos en que era festivo hasta que no habíamos reservado el hotel, fuimos casi directos a la plaza del Pilar, espectacular toda en si. La fuente enorme que la inaugura, parece una montaña rota de la que brota agua, muy refrescante y original. Había gente mojándose los pies o directamente el cuerpo entero. Al lado está la Basílica, inevitable dirigir la mirada inmediatamente hacia ella. Hermosa por fuera pero más por dentro. En la plaza había mucho jaleo porque estaba tooodo lleno de peregrinos de diferentes países que iban al rollo ese de las juventudes cristianas, a ver al Papa a Madrid, vamos. No paraban de cantar y pasearse con las banderas.

Como estaba abierta decidimos entrar y enseguida nos maravillamos con sus techos altos y cúpulas. Estaban dando misa, una misa muy movida con panderetas y cánticos, daba mucho ambiente. Dimos una vuelta por dentro casi sin poder agachar la cabeza. Preciosa.

Por 3€ subes al mirador en un ascensor no apto para gente con vértigo. Una vez arriba merece la pena, una vista panorámica de toda Zaragoza incluido el Ebro majestuoso. Merece la pena pagar por subir.

En la misma plaza encontramos otros edificios dignos de ver y el monumento a Goya.

Luego nos tomamos algo en la misma plaza y compramos algunos dulces típicos en las tiendas de suvenir que si estaban abiertas.

Al día siguiente decidimos hacer la ruta de Caesar Avgvsta. Mi intención principal era ver las termas ya que en Tarragona no tenemos de esas cosas para visitar. Una vez llegamos a las termas, el chico nos comentó que por 7€ podíamos ver las cuatro zonas/museos romanos y no dudamos ni un momento.

Zaragoza - Teatro RomanoPuedes visitar el puerto, las termas, el foro y el teatro. Está muy bien montando, cada X tiempo ves las proyecciones explicativas, está bien cuidado y da gusto verlo. Se complementan con las de Tarragona muy bien.

Comimos en “La Republicana” donde tiene un menú económico y comes muy bien. Como en la mayoría de sitios de Aragón te atienden muy bien.

Por la tarde estuvimos de compras por ahí. Dando más vueltas y empapándonos de la ciudad.

Volvimos al Hotel y aprovechamos la ocasión que ofrece NH de pedir una pizza a la habitación. En la tele daban la tercera parte de Matrix, un rollo, nos fuimos a dormir.

El miércoles por la mañana fuimos a ver el último gran monumento arquitectónico importante que nos quedaba por ver: La Alfajería. Siempre nos ocurre los mismo y dejamos para el final lo que luego resulta ser lo menos excitante, es muy bonito pero es donde nos topamos con mas extranjero, e insisto: los turistas italianos son MUY escandalosos ¬_¬.

Zaragoza - Palacio AljaferíaMagnífica obra en la que vemos algo sobre heráldica medieval y hermosos arcos de estilo mudéjar, (el cual a Sinu le recordaba a la decoración de los enanos de LOTR, en las minas de Moria xD).En la actualidad allí se encuentran las Cortes, lo que hace pensar, siendo mal hablados: ¡Que cabrones! ¡Menudo sitio para currar!

No me extiendo con la descripción de los sitios visitados porque en cualquier guía podéis leer la información y además mejor detallada.

Así pues, valoración:

-Me reafirmo: soy FAN del acento maño.

-Tiene varios parques.

-La ciudad no es bonita en sí, si sales del casco histórico me recuerda a Tarragona, me da la sensación de suciedad.

-Tienes fuentes cada pocos metros, fuentes para beber y/o fuentes para refrescarse. Hay muchas y se agradece, con 38 grados y sin parar de andar, realmente lo agradeces.

-El bendito “El Rincón”, una cadena que te encuentras también cada dos por tres donde puedes comprar frutos secos o chuches pero también agua fría, polos o granizados de limón, sinceramente creo que estamos vivos gracias al agua de esas tiendas .

-Todos los monumentos están bien explicados en placas descriptivas.

-La gente es muy amable, el 98% de la gente con la que nos topamos en algún momento nos atendió muy bien.

-Tiene servicio de “bizi”, como en Barcelona. Hay muchos carriles bici, se ve bien organizado y las bicis cuidadas.

-En los restaurantes, aunque haya 50 personas comiendo, hablan en un tono de voz agradable, no gritan, no molestan.

-Venden zapatos de mujer muy bonitos. Me los hubiera comprado TODOS!!!

-La devoción de los zaragozanos por su cultura es muy curiosa, vi varias tiendas donde vendían adoquines, vírgenes del Pilar o ropa tradicional aragonesa.

-En la ciudad… ¡hay muchos bingos/casinos! Jajajaja, ¡Es muy raro!

La vuelta fue un poco catastrófica, nos metimos en un vagón donde no funcionaba el aire acondicionado y nos tuvimos que cambiar. En cuanto entramos en territorio catalán empezaron los retrasos e hice un descubrimiento, los regionales no solo se retrasan cuando llueve o hace viento: el sol también les afecta.